DEJA QUE DIOS SEA DIOS

Tú dices que Dios es un ser que no habla, no ve, no oye y no se ve. Has marcado tu cancha en la que no entra ni Dios. No sabes ni te planteas si existe o no. No solo lo ignoras, ni siquiera te interesa el asunto. Dios te estorba en tu vida, no lo necesitas; has colocado en tu vida una línea roja para que no se pase y te deje en plena libertad y puedas vivir a tu gusto. Que nada ni nadie te lo impida.

Tú eres legislador de tu propia moral y conducta. No te consideras pecador; no tienes conciencia moral que te indique lo que es bueno o malo, o si la tienes no te importa. Quieres que Dios te deje tranquilo, que no te moleste con  mandamientos obsoletos. Eres feliz con los ídolos que te has fabricado; eres un hombre moderno, liberal, totalmente libre de ataduras, sin complejos. Te falta una brújula.

Dios es anticuado, incómodo, sombrío, aburrido, distraído pues no se entera cómo es la actual sociedad y cultura. Los mandamientos no sirven para la vida moderna, son un obstáculo, hay que archivarlos. El pecado no existe, es un asunto de las religiones, que no aceptó. Apruebo el aborto, la eutanasia, el divorcio, las parejas homosexuales, no creo en el matrimonio, si creo en las parejas sin compromiso.

Hay que disfrutar durante toda la vida, todo lo que se pueda, sin límites y a cualquier precio. Que no me vengan con sermones de la edad media; el siglo XXI es de otro estilo muy diferente. Hay que estar al día. La vida moderna ha cambiado los modelos, los criterios, los valores, los absolutos no existen, hemos pasado del “YO” al “YA”, a lo inmediato, al ahora, a no dejar pasar ninguna oportunidad.

Pero Dios no es un pobre peluche, que podemos disponer de él a nuestro antojo y capricho. Hay personas que se rebelan contra Dios, unas por soberbia, otras porque sufren de gran fracaso, por la muerte de un familiar, la pérdida del trabajo, se hunde su negocio y Dios es el culpable. Sin embargo Dios es amor, sabio, justo, misericordioso, omnipresente, providente, fiel, legislador, creador, bondad, generosidad, poderoso, etc. A Dios no se le puede engañar ni subestimar. Sepan que el Señor es Dios; que él nos hizo y somos suyos, su pueblo..(Sal 99)

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